¿Qué es el Hormigón Autocompactante y cuándo se emplea?

El hormigón autocompactante (HAC) es un tipo de fluido que, dado a su rígido control de dosificación y su proporción en aditivos superplastificantes, se puede colocar y consolidar por su propio peso sin necesidad de vibraciones mecánicas. Una de sus características más importantes es que mantiene la durabilidad y características del hormigón, a la vez que es lo suficientemente cohesivo para ser manipulado sin segregación.

La integración de aditivos como superplastificantes, incluyendo modificadores de viscosidad en el HAC, tiene como propósito reducir la segregación. Es importante destacar que la segregación del hormigón conduce a la pérdida de resistencia y da como resultado un área de nido de abeja en todo el material.

Un hormigón autocompactante bien diseñado no se segrega gracias a su excelente deformabilidad. Pero ¿Qué beneficios aporta este tipo de concreto? ¿Cuándo se emplea? ¿Cómo es el proceso de dosificación? En este post explicaremos cada detalle con el fin de descubrir por qué este material cada vez gana más devotos en el mundo de la construcción.

Propiedades del Hormigón Autocompactante

Debido a la presencia de cargas minerales y aditivos especiales, el hormigón autocompactante es resistente a la segregación. De hecho, con un HAC correctamente diseñado, el hormigón se puede colocar a más de 5 metros sin segregación.

También es lo suficientemente fluido como para pasar alrededor de áreas reforzadas dentro de las estructuras, evitando los panales. Eso sí, la fluidez se puede variar según su diseño.

Además, con una proporción de agua a cemento similar a la del concreto tradicional, el HAC logra aportar una mayor resistencia. Especialmente por la falta de vibración, lo que mejora en gran medida la interfaz entre el agregado y la pasta endurecida. Sin embargo, conviene recordar que este tipo de hormigón debe verterse más rápido que el hormigón convencional.

Beneficios del Hormigón Autocompactante

Ahora que conocemos sus propiedades, he aquí algunos de los beneficios que reúne este tipo de concreto:

  • Ofrece un posicionamiento rápido sin consolidación mecánica.
  • Destaca por su edificabilidad mejorada.
  • Reduce la permeabilidad en estructuras de hormigón.
  • Minimiza huecos en áreas altamente reforzadas.
  • Elimina los problemas asociados con vibraciones del hormigón.
  • Crea estructuras de alta calidad con mejor integridad estructural.
  • Aporta gran durabilidad, resistencia y fiabilidad.
  • Proporciona características arquitectónicas innovadoras porque se puede utilizar en formas más complejas.
  • Brinda acabados superficiales más lisos y estéticos.
  • Permite un bombeo más fácil.
  • Es compatible muchas técnicas de posicionamiento.
  • Disminuye los costos laborales.

Es importante dilucidar que el precio de este tipo de concreto varía de acuerdo a las características que reúna: el uso que se le destine, la clase de exposición, si se le agregaron fibras o no y el nivel de resistencia que se requiere.

uso del hormigón autocompactante

¿Cuándo se emplea el concreto Autocompactante?

Partiendo de su posicionamiento rápido y su fluidez, el hormigón autocompactante es idóneo para aquellas superficies en las que no es imposible el vibrado o en las que simplemente resulta muy difícil aplicar esta técnica. Es decir, cuando impere la presencia de elementos con alta densidad de armado, así como componentes de pequeño espesor o sea muy complicado tener acceso al punto de hormigonado. 

El caso es que las posibilidades de emplear este material son numerosas, sobre todo cuando se necesita conseguir un buen acabado o conseguir un revestimiento de calidad. Estas son sus aplicaciones:

  • Fachadas de hormigón arquitectónico.
  • Construcción de cimentaciones de balsa y pilares.
  • Columnas.
  • Estructuras con distribuciones de refuerzo complejas.
  • Modernización y reparación de edificios.
  • Construcción de sistemas de contención de tierra.
  • Túneles, puentes y vigas pretensadas.
  • Árboles perforados.
  • Hormigón prefabricado.

Dosificación del Hormigón Autocompactante

Referente a la dosificación, el hormigón autocompactante destaca por tener un menor contenido de gruesos, el cual se compensa con una mayor riqueza en finos minerales. Aunque también cuenta con un menor tamaño de árido (TMA), limitándose a una cantidad de 25 mm

Por otro lado, la escoria granulada proveniente de alto horno suele usarse como sustituto parcial del árido fino en el HAC. Se trata de un desecho industrial que es posible reciclar y optimiza la durabilidad del concreto autocompactante, tras presentar un mejor comportamiento ante el ataque de dióxido de carbono (CO2) y la penetración de iones cloruro.

Por último y no menos importante, además del aditivo superplastificante, en ocasiones al hormigón autocompactante se le incorpora un aditivo modulador de la viscosidad para hacer que la combinación aporte más rigidez frente a las consecuencias inherentes de la variación del contenido humedad, la distribución granulométrica y el contenido de finos.

Conclusiones

Al final, el hormigón autocompactante es un material versátil que aporta una serie de bondades a aquellas superficies que no requieren la técnica del vibrado. Especialmente porque su composición evita segregaciones, su fluidez se puede variar y en general ofrece una gran resistencia.

Para obtener los mejores resultados al utilizar este tipo de hormigón, hay que tener en cuenta algunas premisas. Primero, la producción de este material requiere de mucha experiencia y cuidado, más que el concreto vibrado común. En segundo lugar, el encofrado debe diseñarse para soportar presiones superiores a las del hormigón tradicional.

Además, no se recomienda el uso de hormigoneras de capacidad total porque el hormigón podría derramarse a lo largo del camino, contaminando el lugar dado a su alta fluidez. Por tanto, este es un material que demanda la experiencia y el conocimiento de profesional en la materia para garantizar excelentes resultados.

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